jueves, 25 de noviembre de 2010

How it ends .


Fría mi mano, espera sin ansiedad. No siente que pueda ser capaz de recibir calor ahora. Se deja enfriar. Delicioso es no saber por cuanto tiempo seguirá esto así. En un silencioso deseo, espera que cuando otra mano venga a tomar su congelada extremidad, sea de improvisto, sea hasta medio brutal. Como un ser querido que con ternura pero decisión y fuerza, nos saca de la penumbra y niebla de uno mismo.

Postcards from Italy


Se quema la casa y me gritan desde abajo, pero no escucho. Yo sigo con la música. No puden subir, se derrumba la escalera. Y yo sigo con la música. Llora mi madre, grita mi padre y yo mientras muevo mi cabeza. Tratan de socorrerme y yo ya estoy salvada, sigo con mi fiel compañera. Termina la canción que escuchaba, agarro unas bufandas y salgo por la terraza.
Todos seguimos juntos de distinta manera.

Un tal día de enero


Esta noche derrumbo el muro que construí para no sentirte tan lejos. Por unas horas me dejo recordarte, extrañarte, llorarte... Sabiendo la espera que me queda, mañana me despertaré con el muro intacto, alto, ancho... Y en el medio, en una fortaleza, me veo, muy distante, temerosa, solitaria y frágil...
No son originales los instintos de autosuficiencia...