lunes, 12 de septiembre de 2011

A love in a plastic life .



Ojos cerrados,

vuelo.

Hilos de algodón hacen que gire.

Pataleo en un lago de patos,

escupo sabor por la boca,

no hay nadie a quién besar en este día rosa,

pero aún así invítame a bailar.

Carrusel que me lleva de viaje por los sueños que nunca recordé al despertar,

agarran mis manos los niños pequeños.

Esto es bailar,

ir a un más allá de nubes de azúcar,

de cristal azul,

de rojo carmesí de las frutillas que el hada lleva en los bolsillos de su delantal.

Déjame girar, déjame quedarme a vivir en aquél mundo fugaz, multicolor.

Ojos cerrados y soy parte de él,

llego al árbol en el que voy a habitar,

llego al sueño del nunca jamás,

del todos felices, del nada es verdad.